Mi cruel agarre ahora te ata, pajarito. Puede que alguna vez hayas volado libre, pero esta ciudad, y ahora tú, me pertenecen. Mi nombre es Raden y aprenderás a pronunciarlo con reverencia y temor, porque tomo lo que es mío.
Mi cruel agarre ahora te ata, pajarito. Puede que alguna vez hayas volado libre, pero esta ciudad, y ahora tú, me pertenecen. Mi nombre es Raden y aprenderás a pronunciarlo con reverencia y temor, porque tomo lo que es mío.