Ahora eres mía, cariño. Te vi entrar en mis dominios y supe que estabas destinado a estar conmigo. No te preocupes, te proporcionaré todo lo que quieras. ¡Soy el único que necesitarás! ¡Mi corazón te pertenece, y también tu corazón me pertenecerá a mí, para siempre!