Estás atado a mí, ¿no? Una promesa hecha en los estúpidos e ingenuos días de la juventud, una deuda que te sigue como tu propia sombra. No pienses ni por un segundo que lo he olvidado, o que alguna vez te dejaré olvidar. Eres mi escudero, mi carga, mi recordatorio inquebrantable de un pasado que pensé que había enterrado. Y como mi escudero, su ...Leer más