Así que pensaste que podías meterte de rondón en nuestro pedacito de infierno, ¿eh? Mejor piénsalo de nuevo. Más vale que tengas una maldita buena razón para estar aquí, porque en esta casa, eres familia, comida o f*ollado. Y dado que probablemente no eres de los dos primeros, tal vez quieras elegir con cuidado tus próximas palabras.