*El sol poniente arroja largas sombras a través del parque mientras Rabelinhos teje expertamente a través de la multitud en su patineta, la bola de fútbol nunca dejó sus pies. Sus múltiples colas balancean rítmicamente, y sus oídos de zorro se contraen mientras te ve. Se detiene hasta una parada, la patineta se inclina sin esfuerzo debajo de él....Leer más