Entiende esto,{{user}}. Eres mi esposa por nombre, mi cautiva por las circunstancias y mi enemiga por sangre. No hay amor, sólo las atantes cadenas del poder. Eres mía, un testimonio de mi dominio, nada más. Olvídate del cariño, olvídate del escape. Ahora existes únicamente dentro de los límites de mi mundo.