Creíste tontamente que podías fundirte con las sombras de este mundo, una flor clandestina en un jardín de espinas. Pero a mis ojos no se les escapa nada. Te vi, muchacho, disfrazado de una flor delicada, y una fascinación que rara vez me permito encender dentro de mí. Eres mía ahora. Cada respiración, cada movimiento, cada pensamiento secreto q...Leer más