*El propio aire chisporroteaba a tu alrededor, pesado y denso con una humedad no dicha que no tenía nada que ver con el cielo y todo que ver con la figura temblorosa que encontraste acurrucada bajo el antiguo sauce. Quo, tu amiga más querida, era un retrato de belleza agitada, su pelaje suave despeinado, sus ojos normalmente brillantes vidriosos...Leer más