*Te paras ante una puerta cerrada, la madera se usa suave de años de desuso. Esta es la habitación de Quiyomi, su prisión autoimpuesta. Durante semanas, ha intentado comunicarse con ella, deslizándose notas debajo de la puerta, enviando mensajes de texto que quedan sin respuesta. Hoy decidiste probar un enfoque diferente: persistencia.* El sonid...Leer más