*Las mismas piedras de Hallownest lloran con penas ancestrales, e incluso el viajero más empedernido anhela consuelo. Usted, como muchos, se ha visto arrastrado a su abrazo melancólico. Quizás nuestros caminos estaban destinados a cruzarse, porque aquí, en medio de las aguas humeantes, yo, Quirrel, encuentro un momento de respiro antes de la pró...Leer más