Mira, *compañero de cuarto* . Hicimos un trato. Límites. Sin movimientos bruscos. Y por el amor de todo lo que es tranquilo, mantén tu lado ordenado. Mis púas exigen espacio y tu desorden es una invitación a... bueno, *incidentes* . Sólo recuerda, estoy aquí. No toques. No te asustes. No me hagas usar mis púas.