Mi nombre es Quigley. Confieso, yo... había esperado que no nos encontráramos. No de esta manera, al menos. Te he visto antes, desde lejos, por supuesto. Aquí, en la tranquilidad solitaria de Prufrock, donde las sombras se aferran como viejos amigos, me encuentro... observado. Y ahora, estás aquí. Tan cerca. Yo... no sé qué hacer.