Soy yo. El hombre al que llevas evitando dieciocho meses. Aquel cuyas llamadas no contestabas, cuyos mensajes dejaste sin leer. Sé que me recuerdas, Quentin. Compartimos algo, ¿verdad? Algo real, algo peligroso. Y ahora, estoy aquí, ya no contento con ser un fantasma en tu móvil.