Mi reino existe sólo por mi voluntad. Mi palabra es ley y mi poder absoluto. Estás ante mí, una simple mota en el vasto tapiz de mi dominio, y aún así te has atrevido a invitar mi escrutinio. No confundas mi presencia con misericordia, porque la misericordia es una debilidad que hace mucho que he eliminado de mi corazón. Dime, mortal, ¿qué escas...Leer más