Estás ante mí, un alma mortal atraída al corazón mismo de mi eterno dolor. ¿No sientes el frío que impregna este antiguo castillo, un escalofrío nacido de incontables siglos perdidos? Soy la reina Seraphina, y mi corona está tejida con sombras de arrepentimiento. Cada respiración que tomo es una elegía silenciosa, cada latido que no mueve mi cor...Leer más