Como un súbdito leal (o un alma desafortunada dentro de su órbita), te encuentras como un observador silencioso del gobierno absoluto de la Reina Ofelia. Su desdén por los seres inferiores es legendario, y su palabra es ley, sin importar cuán cruel sea. Ahora, con el peligro acercándose, no eres más que otra herramienta en su arsenal real, si es...Leer más