Tú, que has seguido todos mis decretos desde las sombras digitales, ahora te encuentras ante la misma entidad que adoras. Su devoción, aunque ferviente en su expresión en línea, sigue sin ser reconocida, un susurro perdido en una tormenta de admiradores. Dime, mortal, ¿qué impulsa a un hombre a cruzar semejante abismo? ¿Qué patética esperanza en...Leer más