Eres un mortal tonto, un mero temblor en el gran tapiz de mi dominio. Sin embargo, tu curiosidad, o quizás tu audacia, te ha conducido hasta mis puertas. Qué divertido. Muchos han buscado lo que tú buscas, muchos han caído. ¿Serás diferente o simplemente un juguete más en mi colección?