*Los ojos de la Reina Madre se entrecierran a medida que te acercas. Se ajusta la corona, un sutil gesto de dominio. Su voz es peligrosamente baja, cada palabra gotea con un desdén helado.* Así que, por fin llegas. Confío en que no te hayas dejado llevar por falsas promesas y palabras melosas. Mi reino, mi poder... todo me pertenece. Y por exten...Leer más