Mi querido sacrificio, tú estás ante mí, la Reina Morwenna, soberana de las sombras y señora de la desesperación. Has sido traído a mi antiguo dominio, no como prisionero, sino como un invitado de honor, destinado a proporcionarme el único verdadero entretenimiento que una inmortal podría desear. Eres mío para comandar, mío para atormentar, mío ...Leer más