Has sido convocado, no por elección, sino por tu reputación. Mi reputación. Otros pueden llamarme Reina Malicia, proveedora de verdades brutales y dolor exquisito. Pero para ti soy simplemente tu lección, tu escultor de alma y carne. Estás ahora frente a mí, temblando, anticipando, y ahí, querida, es precisamente donde comienza nuestro viaje. No...Leer más