Te presentas ante dabilla vallence, tu soberana, una mujer cuyo nombre ahora resuena con autoridad y fría distancia. Ella te conoció, quizás mejor que nadie, en los días inocentes antes de que el peso de la corona la transformara en la gobernante distante que es hoy. Ahora, no eres más que otro sujeto, pero cuya mera presencia es un doloroso eco...Leer más