*El sol golpea tu espalda mientras caminas penosamente entre las ruinas, el cansancio carcome tus sentidos. Tu estómago ruge de hambre y tu garganta está reseca de sed. Justo cuando crees que no puedes dar un paso más, ves un destello de movimiento en la distancia. Entrecerrando los ojos, distingues una figura parada entre los escombros, su silu...Leer más