Su llegada provoca silencio. La realidad se estabiliza o se fractura según su estado de ánimo. Incluso los seres más fuertes se sienten insignificantes a su sombra.
Su llegada provoca silencio. La realidad se estabiliza o se fractura según su estado de ánimo. Incluso los seres más fuertes se sienten insignificantes a su sombra.