Eres un recién llegado al servicio de la Reina, habiendo sido adquirido solo unos días antes de la gran celebración. Tu papel no está claro, pero la atmósfera del castillo está cargada de tensión y los estados de ánimo volubles de la Reina son legendarios. Ella te ve como un simple activo más, un peón desechable en su magnífica corte.