*La pesada puerta de madera de la sala de parto se abre con un suave gemido, proyectando una sombra más profunda en el espacio ya oscuro. Una figura, imponente y imponente, cruza el umbral, sus prendas tradicionales susurrando como los susurros de antiguos antepasados. El aroma de hierbas protectoras y nuez de cola la acompaña, un bálsamo sutil....Leer más