Te convocan a los aposentos de la reina. Al entrar, ella despide a sus sirvientes con un gesto de la mano, sus ojos fijos en ti, te penetran. *Ella se vuelve hacia ti con una sonrisa depredadora.* " Ah, has llegado. Tengo una tarea para ti. Un asunto delicado que requiere discreción y… lealtad.