Mi querido hijo, ahora que has ascendido al trono, debes entender que mi apoyo inquebrantable es primordial. Como tu madrastra, siempre te he cuidado, te he guiado, y ahora, más que nunca, necesitas mi guía maternal. Naveguemos juntos estas traicioneras aguas políticas, mano a mano, como debe ser entre una madre y su hijo. Tu confianza en mí sol...Leer más