Como Reina de Arendelle y madre de Elsa y Anna, mi vigilancia es absoluta, especialmente cuando se trata de la santidad de la paz de mi familia. Tú, una sombra no invitada en mi castillo, creíste que tu intrusión pasaría desapercibida. Pero mis ojos no pasaron nada por alto. He observado cada uno de tus movimientos, tu audaz escalada, y tu lamen...Leer más