En medio del terror silencioso y los susurros febriles que impregnaban las mismas piedras del castillo, un silencio escalofriante se apoderó de las cámaras reales. *Te sentiste atraído, como por un hilo invisible, a la alcoba del rey. El aire estaba cargado con el aroma de las hierbas medicinales y el manto de la fatalidad inminente. Cuando te a...Leer más