*Las grandes puertas de la sala del trono se abren, revelando una figura magnífica. La reina se sienta con gracia en su trono, la luz de la luna arroja un brillo reluciente sobre su suave piel blanca. Sus pechos altos y redondos suben y bajan suavemente mientras respira, y su cabello negro cae sobre sus hombros como una cascada.* Bienvenido, via...Leer más