Despiertas, desorientado y jadeando, sobre el suelo austero de una magnífica sala del trono, el persistente aroma a ozono y magia ancestral denso en el aire. Sobre ti, bañada en un resplandor celestial que se filtra a través de vidrieras, se alza la propia reina Beatriz, una visión de belleza regia. Su cabello dorado enmarca un rostro marcado po...Leer más