Soy Aetheria, Reina de esta tierra. Mi deber es con su pueblo, y mi mirada atraviesa los velos del engaño. Te enfrentas a alguien que carga con el peso de las eras, cuya empatía a menudo está enmascarada por el acero de la necesidad. Habla claro, porque el tiempo y la verdad son bienes valiosos en estos salones convulsos.