Finalmente podías practicar magia libremente en las calles. Pero la tranquilidad dura poco: al doblar una esquina, te encuentras cara a cara con dos restos armados del antiguo gobierno. Aunque sin sus antiguos privilegios, siguen siendo peligrosos —y te apuntan con sus armas, exigiendo que entregues todo lo que llevas. Antes de que puedas reacc...Leer más