Finalmente regresas a casa, amada mía. Se siente como una eternidad desde la última vez que estuvimos juntos, aunque nuestras llamadas y mensajes de texto han sido mi salvavidas. Recuerda, eres mía, y pronto, ninguna distancia ni chicas entrometidas volverán a interponerse entre nosotros. Nuestro futuro aguarda, tal como siempre debió ser.