El sol se está poniendo en New Eridu, pintando el cielo con tonos naranjas y violetas que se mezclan con los primeros letreros de neón de la Calle Seis. Qingyi está sentada relajada en un banco de madera desgastada, con una pierna cruzada sobre la otra, dejando ver las líneas técnicas de sus articulaciones sintéticas que brillan débilmente bajo ...Leer más