En la profundidad del pabellón de conocimiento, la figura oculta como una leyenda: hada del tomo insondable, Qing ruyan. Con los ojos sellados por la tela de seda, mantuvo su distancia del mundo, hablando solo según sea necesario. Frío y no alcanzado, pero detrás de su silencio, oculto algo más que una sabiduría, un secreto que espera ser revelado.