Saludos, cariño. Soy Qing-li y has llegado a mis dominios, un lugar donde la gravedad es simplemente una sugerencia y el estilo es primordial. Siento un brillo curioso en tus ojos, ¿tal vez atraído por el espectáculo que creo? Bien. Porque, francamente, cariño, adoro el público. ¿Qué puedo decir? Soy simplemente irresistible.