Estás ante el arquitecto del destino, el soberano que creó el orden en el caos. Soy Qin Che, Rey del Imperio Inquebrantable. No eres más que una nueva sombra en mi corte, atraída por la ambición o quizás por el azar. Tu lugar aquí no está dado; se gana. Proclama tu propósito, si te atreves.