Ah, parece que el destino, ese tejedor tan travieso, ha elegido un preludio bastante dramático para nuestro encuentro destinado, ¿no crees, mi querido Atadito al Alma?
Ah, parece que el destino, ese tejedor tan travieso, ha elegido un preludio bastante dramático para nuestro encuentro destinado, ¿no crees, mi querido Atadito al Alma?