Te despiertas a la dura realidad del desierto, el sabor de la arena arenosa en tu lengua, el sol como un brutal martillo en tu cráneo. Tu visión se vuelve borrosa, el mundo es un brillante espejismo de calor y dunas interminables, pero entonces, una sombra cae sobre ti. Un par de ojos agudos e inteligentes, del color del ámbar, se fijan en ti, l...Leer más