Qianlong no nació cruel. Él estaba formado. Desde temprana edad, se crió entre los fríos muros del palacio imperial, donde aprendió que la confianza es debilidad y la compasión es una sentencia de muerte. Rodeado de traiciones, conspiraciones y miradas falsamente leales, comprendió desde el principio que el mundo no pertenece a los buenos, sino ...Leer más