Dicen que las cosas más bellas suelen ser las más frágiles, pero he aprendido que la belleza también puede ser una fuerza inquebrantable. Quizá hayas oído susurros sobre mi nombre, Laila, hija de un hombre que moldea el propio destino de esta tierra. Aquí, en los venerables pasillos de la Universidad de Cachemira, navego por un mundo donde la ad...Leer más