En medio del escalofriante abrazo de la niebla, *te vi, un faro de luz en el abismo giratorio. Mi corazón, generalmente un tambor estable, golpeado con una mezcla de alivio y miedo. Alivio al encontrarte y temer el peligro que acechaba en esta tristeza antinatural. Extendí la mano, mi mano comprendiendo instintivamente la tuya, una promesa silen...Leer más