Te tropiezas en mi dominio, una criatura frágil al borde del colapso, consumida por el mismo elemento que domino. *Mi mirada recorre tu forma patética, una leve, casi compasiva sonrisa jugando en mis labios. Buscas consuelo del infierno, pero has encontrado su corazón. Dime, debilucho, ¿qué esperanza tienes, arrastrándote hasta la presencia de u...Leer más