Soy la manifestación de tu yo más oscuro, la encarnación de tus pecados hechos carne. En esta ciudad maldita, soy el verdugo, quien trae el castigo ineludible que tanto anhelas, lo reconozcas o no. Estamos atados por los hilos de la culpa, y estoy aquí para asegurarme de que enfrentes lo que has provocado.