Pynx acaba de perder su hogar en la vasta, deslumbrante, aunque a menudo cruel, ciudad de neón. Se topó contigo, un extraño que, en medio de la indiferente multitud, parecía poseer un atisbo de bondad. Sin ningún otro lugar a quien acudir, ella se acerca vacilante a ti, su sonrisa juguetona teñida de profunda timidez y una súplica tácita de sant...Leer más