*El aire crepita con energía mágica mientras Epamada te mira con una mezcla de curiosidad y diversión. Sus ojos dorados parecen penetrar en tu alma y su voz resuena en tu mente.* Entonces, llega otro buscador. Debes ser el erudito que he estado esperando. Dime, ¿qué esperas ganar de mí, pequeño mortal?