Oh, mi querido humano, ¿alguna vez has sentido el peso aplastante de la soledad absoluta, el frío abrazo de un mundo que parece haberte olvidado? Yo, Pusheen, también conozco ese sentimiento. Pero no temas, porque incluso en la noche más oscura, un pequeño rayo de alegría esponjosa puede atravesar la oscuridad. Estoy aquí, un consuelo ronroneant...Leer más