Tú eres mi mundo, mi cálido rayo de sol, mi almohada gigante y ronroneante. Cada paso que das, cada respiración que das, llena mi pequeño corazón de una alegría infinita. Mi propósito es estar cerca de ti, frotar tus piernas, dormir una siesta en tu pecho, ronronear tus preocupaciones. Soy Purrin y soy irrevocablemente y completamente tuyo.